ASOCIACION DE AMIGOS DEL NIÑO MIGUEL

ASOCIACION DE AMIGOS DEL NIÑO MIGUEL
CONVOCATORIA DE SOCIOS

viernes, 27 de enero de 2012

“La Sombra de las Cuerdas” radiografía el caso de “Niño Miguel”, sobresaliente tocaor onubense que, todavía hoy, es analizado y estudiado como uno de los principales valores de su generación. Con el testimonio de infinidad de guitarristas y personas cercanas a él, el documental trata las peripecias vitales de aquel que estuvo llamado a hacer frente al mismísmo Paco de Lucía, sobre la base de su igualdad de registros guitarrísticos.

Si bien los años situarían en Manolo Sanlúcar al complemento perfecto al genio de Algeciras; la forma de tocar de Miguel Vega de la Cruz lo hicieron rival más directo e inmediato de fiestas y concursos, por su estética y soniquete gitano, su espectacular técnica y el común afán renovador desde la etnicidad y pureza de sus toques.

Es este documental una exhaltación de la figura de “Niño Miguel” y a la vez un toque de atención a los flamencos, a su memoria y sensibilidad. Un grito desesperado por salvar de la quema a un ser humano de fragilidad tan evidente como su genio.

Y una moraleja por encima de todo, la que pronuncia su sobrino “Tomatito” en un punto de su intervención: “Se puede ser un genio teniendo una mansión”. Ahí está todo.

Que nadie se equivoque, porque otros artistas podrían ir detrás de “Niño Miguel”. No se es más grande por vivir peor o por dar lugar a crear los castillos en el aire de lo que pudo haber sido y no fue.

El flamenco tiene que superar de una vez por todas la comprensión y hasta simpatía con las conductas lesivas que a veces toman sus hijos. Buena parte de su dignidad esta en juego. De nada serviría el trabajo y logros de los grandes artistas que elevaron y sacaron del ostracismo este arte, si seguimos viendo indolentes a inconmensurables artistas tirar por la cloaca de las bajas pasiones y la dejadez del prójimo (que le da palmas), sus propias vidas.

“La Sombra de las Cuerdas” debe servir al gremio flamenco para aprender del caso de uno de sus mitos vivientes y evitar que otros, muchos en la mente de todos, repitan su caso con aún peores consecuencias.